CARNE DE CAÑON

Cuando el lloriqueo se adense en la habitual indolencia, comenzaremos a explicar la nueva tragedia con los contumaces argumentos laberínticos de siempre. Esos que se recrean en lo accesorio y eluden cualquier aproximación a la verdad de las cosas.

Es cierto que nos conmueven las vísceras desparramadas de nuestros vecinos pero solo en los interludios de los gozos.

Quienes nos matan nos conocen  por eso nos derrotan una y otra vez. Saben que nos hemos acostumbrado a convivir con la pesadilla. Olvidar es una opción irrefutable.

Ahora ha sido Niza; mañana quien sabe. Acomodados en una zona neutra donde los aspavientos se prefieren a  la confrontación, la suerte de una civilización cansada está fatalmente condenada a los funerales masivos El exterminio continuará. El desfile de los cadáveres nos seduce como un atardecer los los Mares del Sur.

Cnam7plVIAIVbw3

 

Cualquier tragedia cabe en un comentario estúpido en Facebook. Ese delirio resuelve el problema. Esa es la categoría moral que preferimos abordar. Nuestro Sísifo. Más allá solo hay sombras y un abismo circular sin fondo.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s